Un grupo de tres empresas, que utilizaban una combinación de Microsoft 365 y Google Workspace, necesitaba servicios gestionados de detección y respuesta ininterrumpidos. Con menos de 100 usuarios en todo el grupo, estaban muy por debajo del mínimo de 200 puestos que exigía un importante proveedor.
El tamaño no era el único problema. El grupo aspiraba a contratos con la administración pública, por lo que el equipo de seguridad que supervisara su entorno debía estar ubicado en EE. UU. Una de las opciones principales utilizaba un modelo global 'follow-the-sun', lo que podría haber causado problemas de cumplimiento normativo más adelante.